Tarjeta del club

Publicado: 5 octubre, 2010 en Relatos e historias melaalcohólicas (la ficción supera a la realidad)

Hacía meses que no me ponía esos vaqueros. Incrédula, a la par que contenta de que me entraran, me he mirado al espejo una y otra vez. Por detrás, por delante… perfecta. La culpa o el mérito es de los casi 10 kilos que he perdido en tiempo récord.  Han debido de ser las lágrimas… Pero aquí estaba yo, dispuesta a salir con unos vaqueros pitillo después de tanto tiempo de pantalones de chándal, bata de franela y bolitas de kleenex usados a mi alrededor. Por fin me sentía con fuerzas para enfrentarme a la realidad.

En el bar, Juanjo se ha sorprendido al verme de nuevo. Al ponerme el café con leche me ha sonreído y me ha dicho “espero que no vuelvas a hibernar hasta el próximo otoño, que se te echa de menos”. Pensé que nadie se daría cuenta de mi ausencia, pero me reconforta comprobar que estaba equivocada. El periódico del fondo de la barra ha sido mi mejor aliado para evitar miradas indiscretas y gente que me preguntara que “qué tal estaba” con cara de compasión, porque eso era justo lo último que quería hoy, que la gente se fijara en mí y me compadeciera.

Al salir y notar el sol en mi cara ha sido como si estuviera resucitándome la piel. Poco a poco, pequeña vampiro. Nada que unas buenas gafas al rescate no puedan solucionar. Bajando por la avenida he decidido que hoy iba a hacer tarta de manzana y lasaña de verduras, y que les haría fotos para colgarlas en el blog de cocina. Y por la tarde iré al gimnasio a decirles que sigo viva. Si a esto se le puede llamar vida, claro. Confío en que la rutina me ayude a olvidarme de esas ganas horribles de saltar por el hueco de la escalera que a veces me acechan. Sólo quiero seguir adelante, y recuperarme lo antes posible. Y que nadie pueda leer a través de mis ojos lo que siento a veces.

Desde la última vez que estuve, a los del súper les ha dado tiempo a cambiar todas las cosas de sitio. Señal de que nada cambia. La cosa se me ha ido de las manos, voy a la caja y me doy cuenta de que he acabado comprando de más, como siempre. Menos mal que he traído el carro de la compra, ese tan hortera de cuadros que toda nuera recibe unas navidades cualesquiera con una sonrisa de resignación, y que pienso tirar en cuanto pueda. Ahora ya no tiene sentido conservarlo. “Son veintisiete con cincuenta, ¿tiene la tarjeta del club?”. “Sí, eso creo”. Busco apresurada entre mis cosas, porque si hay algo que quiero ahora mismo es pertenecer al club, ser una más del rebaño, y que nadie me tome por rara. Por aquí debe de andar… No está en el bolso… Maldita sea, quiero ser del club. Deme un segundo, no, no quiero que me haga otra, gracias. Rebusco en los bolsillos… Malditos vaqueros ceñidos… Aquí está…  No, esto es un papel emburruñado, será un vale descuento: “Gracias por hacerme el hombre más feliz del mundo, preciosa”. Mierda.

No recuerdo nada más, agente. No sé por qué he salido corriendo, ni por qué empujé al vigilante para que me dejara pasar, ni por qué no me giré cuando me llamaban. Entiendo que no quieran renovarme la tarjeta del club, pero le prometo que no pretendía irme sin pagar.

Es sólo que a veces la vida se me complica.

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comentarios
  1. Annie dice:

    Espectacular 🙂

    • Emilio dice:

      ¡Hola, guapa! Todavía sigo vivo, pero la vida me tiene a tope de revoluciones y llevo sin parar desde… ¿1995? La semana pasada estaba en Bilbao, dentro de unas horas salgo pitando hacia Zárágózá, en un par de semanas será Almería y luego Lyon.

      Pero todo va bien en lo personal (en lo profesional, el primer año de andanzas de una empresa siempre es un campo minado, pero de momento seguimos vivos, que no es poco). A ver si aprovecho algún rato de hotel para ponerme al día con tus andanzas, que echo de menos saber si el karma del Universo empieza a comportarse contigo o qué 😉

      Gracias por el ping, encanto. ¡Un abrazo muy nomme desde el norte!

      • Emilio dice:

        Ya sabía yo que ese botón de “responder” no era “responder a la entrada”, sino “responder al comentario”… pero tampoco he encontrado el otro. Yo es que no me aclaro con las cosas estas de la informática.

        ¡Un abrazote a todas mis chicas, por cierto! (Y a mis chicos también ;))

      • Emilio dice:

        Lo prometido es duda 😛

        Me acabo de meter en vena todo el blog; casi termino con las existencias de pañuelos de la casa (siempre te dejas el disclaimer de “el siguiente texto puede usar la sensibilidad del lector”).

        Deberíais grabar un monólogo con el tema de las camisetas; simplemente geniales tanto la entrada como los comentarios.

        En general, me alegra descubrir que te las apañas muy bien y que estás hecha una wolverina. Por contra, “hibernar” va con “b” (aunque si yo fuera de la RAE lo pondría con v, y quitaría cederrón), y nunca pidas un ctrl+z sin asegurarte de que han implementado correctamente el ctrl+y y que tienen memoria suficiente para almacenar el estado. Ah, y que vaya envidia de estilazo escribiendo; de mayor quiero ser como tú, pero sin esa fea costumbre de dejar deshidratada a la gente sin avisar. Y que soy un aversista de esos :-/

        ¡Un trillón de Teslas para ti!

  2. Asterisco dice:

    Oh, sublime! Eso si, ya estaba asustandome hasta q me he fijado q esta en la categoria de ficcion. Bsos preciosa, gracias por regalarnos deliciosos pedacitos de tu talento

  3. Ana R. dice:

    Hola Querida:

    Confirmo que lo de los pantalones es verídico: a mí me ha pasado este año (entre la primavera y el otoño) y sienta de bien que no te lo crees :D.

    Yo también me alegré mucho de veros. En mi defensa he de decir que no me escapé sino que me puse malita. Dejé el recado a unos cuantos pero si no os llegó a los demás…

    Y lo del blogroll ya está arreglao. Tú ordenas, yo obedezco.

    Un besaco

  4. MJ dice:

    Sea veridico o ficción tu ya sabes que eres de un club, muy muy selectivo…. que se reune en grandes ocasiones y en el cual siempre tienes sonrisas y abrazos mil…. tu amiga mia eres miembro de las Mojito’s Gils jajaja, y eso no lo consigue cualquiera….. un besazo….

  5. German dice:

    Simplemente Genial niña. Desde la primera a la última letra, una muestra del talento que tienes detras de cada coma. No dejes nunca de regalarnos tus textos. Gracias. Muaxks!!

  6. Jesús Orbea Mira dice:

    Eres grande, pequeña 😉

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