La mancha de mora verde

Publicado: 9 abril, 2011 en Relatos e historias melaalcohólicas (la ficción supera a la realidad)

– “¡¡¡¡Dooong!!!!”.

Dejó lo que estaba haciendo y se apresuró a abrir la puerta; ya conocía perfectamente esa forma de tocar al timbre, y lo que significaba. Ella subiría con su falda de tubo y su fingido metro setenta, se dejaría caer con su deliciosa sensualidad natural en el sofá contándole lo cansada que estaba de su vida de ejecutiva sin escrúpulos, se soltaría el pasador metálico que mantenía a raya su melena negra, le daría esperanzas de que algún día lo dejaría todo y se iría a vivir a con él, y le pediría que le hiciera el amor y que la abrazara.

Al terminar, se desharía de los brazos de él, encendería un cigarro, atendería la llamada perdida que habría sonado durante, probablemente, el segundo orgasmo, se vestiría y lo dejaría de nuevo solo en la cama pensando que esa mujer no le convenía en absoluto y que era la última vez que se dejaba utilizar por ella.

Ojalá hubiera sido eso lo que encontró al abrir la puerta.

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comentarios
  1. cris dice:

    ¿Para cuándo la continuación?

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