Si no tienes sueños, prepárate para tener dueños

Publicado: 19 mayo, 2011 en Filosofía de supermercado (a mí... me funcionaaa!!), Mi vida sin mí (la cruda realidad en primera persona)

La delgada línea que separa la genialidad de la locura. Éste iba a ser el título de esta entrada, porque en el fondo creo que este es el quid de la cuestión. Hay que estar un poco loco para dejar que nuestro yo menos condicionado y más libre salga a la superficie. Para que se desplieguen sin cortapisas las alas de nuestra creatividad y reunamos el valor suficiente como para vivir como nuestro corazón nos guía, no como la sociedad o la gente que nos quiere, con toda su “buena fe”, nos dictan.

Últimamente puedo decir que estoy viviendo una etapa increíble. A veces es necesario tocar fondo para coger impulso y volver hacia arriba, pero bendita sea la máxima de que “lo que no te destruye, te hace más fuerte“. Hacía tiempo que no me acostaba tan tarde y me levantaba tan temprano, y con tanta energía, como si quisiera exprimir al máximo cada segundo con el que la vida me obsequia. Y encima me miro al espejo y me sonrío, y hasta me veo guapa. Y es porque estar bien por dentro y a gusto con uno mismo, se tiene que notar por fuera. Como los yogures que se zampaba el Coronado para ir al baño (o para ir a “desechar hipótesis”).

Pero ojo, que pretender ser libre no siempre está bien visto. Cuando explicando proyectos nuevos, la gente me pregunta “¿y cuánto te van a pagar por eso?” con cierto aire de desaprobación, me doy cuenta de la suerte que tengo de negarme a ser esclava del dinero, y de poder elegir en gran medida en lo que quiero o no quiero emplear mis energías y mi tiempo.  Puede sonar a tópico, pero la mayoría de las cosas con las que más disfruto o con las que me siento más realizada, no suelen ser las que más beneficio económico me reportan. Da que pensar…

Y esto sin ser ninguna jipi-piji, a lo Pocholo, que con lo cubiertitos que tendrá ese muchacho los riñones también voy yo de outsider… No, para mi infortunio, no soy una díscola heredera.  Mis padres me enseñaron que si tienes porque te lo has currao, te puedes permitir gastártelo, y si no, te aguantas, nada de ir pidiendo préstamos. Y una también tiene la fea costumbre de comer y esas cosas, y eso lógicamente cuesta dinero (es una pena…) Como decía David Guapo el otro día “¿a cuánto de satisfacción personal se paga ahora el alquiler?” 🙂 Por supuesto que el dinero no me llueve del cielo, que lo necesito para vivir, como todos, y que no estoy para tirarlo, pero he descubierto que cambiando la perspectiva desde donde uno mira su existencia, hay otro modo de vivir más libre. Porque a lo que se supone que tenemos que aspirar no siempre es lo que nos va a dar la felicidad. ¿Y qué hay más bonito que la felicidad de sentirse libre? ¿La seguridad? ¿Seguridad de qué, de ser esclavo de un banco los próximos 30 años?

Cada acontecimiento nos enseña que somos una mierdecita, que nos empeñamos en creer que lo tenemos todo bajo control y no somos más que títeres que bailan lo que les toca bailar. Ya puedes sacrificar cuanto quieras para tratar de buscar tu seguridad y tu estabilidad, que en cualquier momento viene un terremoto/un cáncer/un accidente/un x/… y se te va todo al traste.

¿No sería mejor entonces tratar de disfrutar al máximo y apreciar la suerte que tenemos, por ejemplo, ahora mismo?

A veces tenemos las prioridades distorsionadas, y como comentaba con uno de mis mejores amigos, hay trenes que no sabemos cuánto debíamos aprovechar hasta que no han pasado ya. Llamadme loca, pero yo voy a intentar a ver si volando todavía puedo alcanzarlos… 😉

[Dedicado a Pablo Carbonell, en agradecimiento por ayudarme a abrir las alas y “buscar mi zanahoria”” en su excelente conferencia “Creatividad para tipos astutos“. Y a los que me seguís aguantando, cada día más loca :-P]

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comentarios
  1. Sonia Patiño dice:

    Muy cierto lo que dices señorita!!! es el pescao que se muerde la cola.
    En el fondo creo que somos esclavos porque queremos.Precisamente porque somos libres de elegir nuestras propias necesidades y deseos, ese es mi punto de vista….probablemente equivocado 😀
    un besotee

  2. Aurorer dice:

    que haría una ágorer como yo sin una optimista como tu a mi lado? ILU!

  3. Lore dice:

    @Sonia: Me has recordado a Spiderman: “un gran poder conlleva una gran responsabilidad” 🙂 Nuestros deseos de libertad chocan de frente con nuestros temores…
    @Auro: No eres ágorer, eres Áuroreeeer!!! La vida es como una caja de bombones, ¿no? Yo soy el de praliné y tú el de almendra. ¿Acaso es alguno mejor que el otro? No, lo mejor es comérselos a los dos junticos!!! 😉

  4. HELENA dice:

    Como siempre me ha gustado mucho. Me encanta esta filosofía de vida, me encanta como la trasmites. Además tienes toda la razón en muchas cosas, es una pena que cuando yo empecé a ver las cosas así, ya me había casado 25 años con mi banco jejeje, por eso te admiro tía, por tener la valentía que tienes. No cambies nunca y sigue disfrutando de la vida así.
    Un besazo!!! qué ganicas tengo de que nos juntemos!!!

  5. […] sé si será fruto de mi nueva vida, pero la verdad es que me siento inmensamente feliz porque llevo una temporada que no dejo de […]

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